
Con shows que fueron del fenómeno pop Chappell Roan a la energía electrónica de Skrillex, pasando por pop confesional de Lewis Capaldi y el regreso de Paulo Londra al escenario de Lollapalooza, la segunda jornada del festival volvió a desplegar una curaduría musical tan impecable como diversa, desde el primer show hasta el último. Desde temprano, miles de fans coparon el Hipódromo de San Isidro para vivir otro día de este ritual colectivo que es #LollaAR.
Todavía queda mucho más Lollapalooza por delante: el domingo traerá el imperdible cierre del festival con un cartel encabezado por Sabrina Carpenter, Deftones y Kygo, junto a nombres como Doechii, Interpol, Ratones Paranoicos y Ben Böhmer, anticipando un final de alto voltaje para esta edición. Después, quedarán los sideshows de Ruel y Men I Trust, que cerrarán el recorrido musical del festival en formato íntimo.
Después de una primera jornada impresionante que dejó a todos con ganas de mucho más, el Hipódromo de San Isidro volvió a abrir sus puertas desde temprano para recibir a miles de fans listos para seguir viviendo la aventura que es #LollaAR. La edición local de Lollapalooza, producida por DF Entertainment, C3 Presents, Perry Farrell y presentada por FLOW, volvió a desplegar una programación sin igual en Argentina por su magnitud y relevancia, en un entorno mágico donde la música brilla en sus cruces con las artes, la gastronomía, el espíritu verde que atraviesa al festival —con iniciativas de reciclaje y sustentabilidad— y espacios pensados para el bienestar del público.

En un sábado soñado para los amantes del pop, con dos gigantes del género como Chappell Roan y Lewis Capaldi encabezando la jornada, y artistas que vienen ganando cada vez más protagonismo como Addison Rae y la argentina Six Sex —cuya propuesta cruza pop, electrónica y actitud club— también brilló la curaduría electrónica del festival. La leyenda Skrillex se encargó de cerrar la noche con un set demoledor, mientras que Brutalismus 3000 se reafirmó como uno de los números más prometedores de la escena global. El segundo día del festival también marcó el esperado regreso de Paulo Londra, único headliner local y uno de los talentos más importantes de la música urbana argentina, y sumó un momento muy especial con la presencia de Soledad , una de las voces más queridas del país. Con semejante abanico de estilos, entre guitarras, pop global, electrónica y nuevas figuras de la escena internacional, la jornada volvió a demostrar ese equilibrio entre artistas consagrados, fenómenos emergentes y descubrimientos que define el espíritu de #LollaAR.

La tarea de quebrar el hielo en esta segunda jornada quedó en manos de Paula OS, que puso en movimiento el predio con un set de electrónica y beats urbanos desde el Perry’s Stage, poniendo a bailar a los fans que habían llegado y no se querían perder ni un minuto de este día. En paralelo, desde el Samsung Stage, Tobika desplegó su particular fusión musical, donde los sonidos urbanos se cruzan con raíces folclóricas y una sensibilidad personal. Con canciones como su reciente single “Mi China”, el artista deleitó al público y sin dudas conquistó nuevos fans.
Con el predio ya en movimiento, la jornada siguió sumando sonidos y nuevos nombres a los distintos escenarios. En el Perry’s Stage fue el turno de Terra , cantante y compositora que se destacó con su propuesta de electropop futurista y ejecución elegante, mientras que desde el Samsung Stage NASA Histoires desplegó su universo indie de texturas contemporáneas. En simultáneo, el Alternative Stage recibía a Marttein, uno de los nombres más inquietos de la escena local, que sumó desde temprano otra capa de estilos a la diversidad sonora que caracteriza a #LollaAR.
Bien encaminada la tarde, fue el turno de LANY, la banda estadounidense que conquistó al público con su pop melódico y emocional, mientras que en el Samsung Stage el trío colombiano Timø desplegó su propuesta de pop latino fresco y contagioso. En paralelo, el Alternative Stage recibió a Imbermind, sumando una cuota de intensidad alternativa a una jornada que ya empezaba a tomar temperatura en cada rincón del Hipódromo.

A continuación, dos voces muy importantes de la escena argentina joven tuvieron su momento. Desde el Samsung Stage, Ángela Torres subió y dijo “Estoy segura que esta canción la conocen” y arrancó con el hit “LA VIDA ROSA”, para después interpretar las canciones de su primer álbum NO ME OLVIDES y sorprender con un cover de “La Cigarra” de Mercedes Sosa, incluyendo el hit “FAVORITA”, mientras que en el Alternative Stage el proyecto Amigo de Artistas aportó su sensibilidad indie y espíritu alternativo a la jornada, tocando sus singles recién salidos “Me niego A Soltar” y “OLVÍDAME”.
A eso de las 18 hs, #LollaAR desplegó tres shows de pura energía femenina vertida a expresiones bien distintas, de la mano de tres figuras centrales del electropop, el folklore argentino y la nueva escena de pop electrónico local. Desde el Samsung Stage, Soledad, máxima renovadora del folklore argentino , desató una verdadera fiesta popular —por primera vez en el Lollapalooza tras más de 30 años en festivales de todo el país— repasando sus clásicos y confirmando por qué sigue siendo una de las artistas más queridas de la música nacional. El show de la artista puso a todo el público a revolear prendas al estilo de su clásico gesto con el poncho. En paralelo, el Flow Stage recibía después de 4 años desde su última visita a Marina, la estrella del pop alternativo que atraviesa una nueva etapa artística con su disco Princess of Power, un álbum cargado de disco-pop e himnos de empoderamiento que llevó al escenario con una puesta intensa y magnética. Y mientras tanto, el Perry’s Stage elevaba la temperatura con Six Sex, el proyecto de la bonaerense Francisca Cuello, que con su actitud irreverente y su mezcla de reggaetón, dancehall y electrónica convirtió el escenario en una pista de baile repleta de fans fieles y nuevos. Arrancando con los bpms bien altos de “Ultra Terrorific Fantasy” y llevando el setlist por todo su repertorio incluyendo “SEX DEALER”, “U&ME”, hasta llegar al cierre perfecto con “AREA 69”.

Con el predio completamente colmado, llegó uno de los momentos más esperados de la jornada con el regreso de Paulo Londra al escenario de Lollapalooza Argentina. El cordobés presentó parte de su nueva etapa artística marcada por su EP VERSUS , un trabajo introspectivo donde el artista explora su crecimiento personal y su reconexión con el trap. Entre hits que marcaron a toda una generación como “Adán y Eva” y guiños a su presente musical, Londra transformó el predio en un enorme coro colectivo, en un show cargado de emoción que confirmó el fuerte vínculo que mantiene con su público. Sobre el final del show, Paulo tenía una sorpresa para su público: invitó a Maria Becerra para interpretar el hit “Ramen para dos” y luego, otra vez para entonar juntos el clásico “Cuando te besé”. Mientras tanto, el Perry’s Stage, epicentro electrónico de la jornada, recibía la llegada de Hamdi, uno de los productores más versátiles de la nueva escena bass . Luciendo la camiseta de la selección argentina, dio una muestra impecable de su característico blend de dubstep, UK garage y grime, el británico desplegó un set cargado de intensidad que puso a bailar a todo el público.

Recién entrada la noche, alrededor de las 20:15, el festival inauguró un nuevo tramo de la jornada con dos propuestas muy distintas pero igual de convocantes. En el Alternative Stage, TV Girl desplegó su característico pop indie de espíritu nostálgico, despegando con “Pantyhose” un setlist lleno de sus melodías hipnóticas. Al mismo tiempo, el Flow Stage recibía a Addison Rae, una de las nuevas figuras del panorama global nacida en TikTok y catapultada a la plana mayor del pop, que llevó al escenario un show vibrante cargado de actitud, coreografías y hits de la talla de “Fame Is A Gun”, con el que abrió la noche. La artista se mostró conmovida por la recibida del público —lleno de pelucas rosas como la de ella— y dijo que parecía un sueño antes de “Summer forever”. No faltaron canciones como “I got it bad”, y “Diet Pepsi”, y la nueva chica mimada del pop terminó de instalar una energía perfecta para llegar al tramo final del día.
Poco después llegó uno de los momentos más emotivos de la jornada con la presentación de Lewis Capaldi en el Samsung Stage. Dueño de una de las voces más conmovedoras del pop actual, el escocés ofreció un show cargado de sensibilidad que tuvo al público cantando cada palabra en himnos como “Someone You Loved”, “Before You Go” y “Forget Me” . Con su habitual mezcla de humor, cercanía y potencia vocal, Capaldi convirtió el predio en un enorme coro colectivo y dejó uno de los momentos más celebrados de la noche. En paralelo, el Perry’s Stage seguía marcando el pulso electrónico del festival con el set compartido de 2hollis + Rommulas, quienes llevaron al escenario una propuesta intensa que cruzó sonidos de club, hyperpop y electrónica contemporánea, manteniendo la pista en movimiento de principio a fin.
Minutos más tarde, el Flow Stage fue tomado por el hito del debut en suelo argentino de Chappell Roan, uno de los fenómenos pop más contundentes de la nueva generación. Con una propuesta marcada por la teatralidad y el maximalismo dramático —entre trajes de fantasía, colores eléctricos y guiños al universo drag— la cantante estadounidense dio un show inolvidable y conoció la pasión de sus miles de fans argentinos. El setlist recorrió los himnos de su álbum debut The Rise and Fall of a Midwest Princess (2023) junto a singles recientes como “Good Luck, Babe!” y “The Subway” , desatando uno de los momentos más eufóricos de la jornada con canciones como “Hot to Go!”, “Red Wine Supernova” y “Pink Pony Club”.

En paralelo, otros dos escenarios ofrecían postales muy distintas del pulso global del festival. En el Samsung Stage, el fenómeno del K-pop RIIZE desplegó un show de coreografías milimétricas y pop de alto impacto que hizo vibrar a su fanbase con hits como “Get A Guitar” y “Love 119”. Mientras tanto, el Perry’s Stage recibía al dúo berlinés Brutalismus 3000 , que transformó el espacio en un ritual electrónico de alto voltaje con su mezcla feroz de techno, gabber y estética rave, reafirmando por qué se han convertido en uno de los nombres más incendiarios de la escena club europea.
El broche de oro de la segunda jornada llegó con la aparición de Skrillex, uno de los nombres más influyentes de la música electrónica contemporánea. Desde el Flow Stage, el productor estadounidense desplegó un set arrollador que recorrió distintas facetas de su sonido —del dubstep a la electrónica global— en una sucesión de drops, visuales y momentos de euforia colectiva. Con hits que marcaron a toda una generación como “Bangarang”, “Scary Monsters and Nice Sprites” y nuevas producciones que siguen expandiendo su universo sonoro, Skrillex convirtió el cierre del sábado en una auténtica celebración rave a cielo abierto , dejando al público con la energía en lo más alto para la última jornada del festival.

