Esquina protagonizó la última jornada de Designers FW26

Esquina cerró la semana de Designers con su colección Otoño-Invierno 2026, un homenaje en vivo a las comunidades wichí donde el proceso del chaguar, fibra que ordena su cosmovisión y representa el corazón de la nueva colección, se apodera de la pasarela.

El brutalista y colosal Deseo Club es irrumpido por una estridente pasarela de cuero rosa que presenta, en su centro, a Norma Rodríguez —cabecilla de una de las comunidades wichí del norte del país— evocando in situ uno de los mitos fundadores de su pueblo: el proceso del chaguar.

A través de la Cooperativa Matriarca y con el respaldo estratégico de la Fundación ProNorte, Esquina convoca a Norma para materializar en escena el último paso de creación de este textil ancestral. Dicho proceso nace desde la selección y extracción de las hojas más largas y maduras de la planta, para pasar luego al machacado que separa la pulpa de las fibras internas y culmina en el hilado final.

Es este último gesto el que ocurre en vivo mientras las modelos desfilan, convirtiendo el evento en una experiencia antropológica donde el acto del vestir se entrelaza con el acto de esbozar uno de los saberes más antiguos de nuestro territorio.

En la continuidad del rito, el desfile emerge orgánicamente desde la tejedora hacia las modelos. Rostros por momentos misteriosamente recubiertos visten las prendas que traen al chaguar a la contemporaneidad. El hilo que nace de las manos de Norma es el mismo que estructura los flecos y bordados presentes en faldas, blazers y vestidos.

Se trata de una instalación de sitio específico donde el proceso brota desde el suelo hacia la pasarela, abriendo una conversación sobre tiempos, texturas y tensiones.

La colección propone un contrapunto estético radical: la fibra orgánica del chaguar contra la frialdad del metal y el látex; lo poroso y ancestral contra lo industrial y reflectante.

La aristocrática trama que remite al clásico Príncipe de Gales es poética y simbólicamente colonizada por los flecos del chaguar que brotan como si hubieran decidido recuperar el protagonismo. A través de blazers estructurados y pantalones asimétricos se crean morfologías urbanas que el chaguar enhebra y humaniza.

Las siluetas van de lo ceñido al volumen escultórico: vestidos y tops con cutouts estratégicos conviven con la explosión de faldas y camisas voluminosas. Los prints geométricos, tramas diagonales en atrevidas colorimetrías, se fusionan con el denim intervenido con láser y el satén italiano.

Algodón, charol, tejidos técnicos, lentejuelas y chaguar: materialidad que persiste en repensar el lujo neocriollo no como tendencia, sino como memoria viva.

La propuesta invita a cuestionar, desde la moda, nuestra relación con el entorno natural y con nuestra historia como argentinos; a preguntarse qué perdemos cuando elegimos lo lejano sobre lo que late a la vuelta de la Esquina.

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