
En su quinto álbum, la artista despliega una identidad más libre y definida, con 12 canciones que recorren géneros y emociones desde una impronta propia, fresca y sin etiquetas.
Natalie Pérez presenta Casa, su quinto álbum de estudio, un trabajo que marca un nuevo momento en su camino artístico y que la encuentra más segura, libre y conectada con su propia voz.
Con 12 canciones que recorren distintos géneros —del pop a la cumbia, del indie al rock, y hasta guiños a lo urbano—, el disco se mueve con naturalidad entre climas, ritmos y emociones. Pero más allá de las etiquetas, hay algo que lo atraviesa de principio a fin: una identidad clara, una manera muy propia de decir y de sonar.
Grabado en vivo con banda completa en Elefante Blanco (Montevideo) y producido por Diego Matturro, el álbum abre una etapa donde la búsqueda se transforma en afirmación. Natalie no se adapta a los géneros: juega con ellos, los mezcla, los lleva a su terreno y los convierte en parte de su universo.
Dueña de una carrera en constante movimiento, Natalie Pérez construyó un recorrido que la llevó a destacarse en distintos rubros artísticos. Sin embargo, es en la música donde su expresión encuentra su forma más personal: un espacio de exploración, de disfrute y de encuentro consigo misma.
Este nuevo trabajo funciona como una foto de ese presente. Hay dulzura, frescura, picardía, momentos más íntimos y otros más luminosos, siempre desde un lugar genuino, sin solemnidad ni artificios. Un disco que no busca encasillarse, sino mostrarse tal como es: como ese lugar al que siempre se vuelve, donde todo encuentra sentido, donde uno puede bajar la guardia y ser más uno que nunca. Casa es, en ese sentido, un refugio emocional, un espacio propio donde la libertad no se explica, simplemente se siente.
El lanzamiento está acompañado por un recorrido audiovisual que acompaña las 12 canciones y que profundiza esa idea: una puesta cercana, con la intimidad de lo cotidiano como escenario, donde su personalidad brilla sin filtros y la banda acompaña.
Con este quinto álbum, Natalie Pérez reafirma su identidad artística y da un paso más en un camino donde lo importante no es encajar, sino seguir encontrando nuevas formas de ser y de hacer.


