
En el marco de La Noche del Diseño de Distrito Arenales, la diseñadora de interiores transformó su estudio en una experiencia sensorial que invitó a explorar la relación entre los espacios, las emociones y el bienestar.
En el marco de La Noche del Diseño de Distrito Arenales, Juli Serret presentó Emoción Orgánica, una experiencia concebida y curada por la diseñadora en su estudio, ubicado en el pasaje Rue des Artisans. El encuentro reunió a invitados especiales, artistas y referentes del diseño en una propuesta que exploró cómo la materialidad, la luz, los sonidos y los aromas influyen en nuestra manera de percibir y habitar los espacios.


La iniciativa nació de su filosofía de diseño, donde lo sensorial ocupa un lugar fundamental. A través de materiales naturales y nobles, texturas, iluminación y diferentes expresiones artísticas, Juli propuso volver a lo esencial y explorar la relación entre nuestro entorno, las emociones y el bienestar.
Emoción Orgánica fue una invitación a detenerse, descubrir la esencia de los materiales y conectar con ellos desde una nueva perspectiva. Una forma de experimentar el diseño más allá de lo visual, reconociendo su capacidad de generar sensaciones y contribuir a nuestra calidad de vida.


El arte, la materia y los sentidos
La propuesta integró distintas disciplinas artísticas que dialogaron con el concepto de la muestra.
La artista Agustina Chalupowicz presentó una obra que explora la relación entre la luz y la materia, en sintonía con la búsqueda de Juli de crear espacios capaces de despertar emociones a través de los materiales y los sentidos.
Por su parte, Guido Chouela participó con GONGSHI, una serie fotográfica que invita a contemplar las piedras y descubrir las formas, fracturas y texturas que el paso del tiempo imprime sobre sus superficies.
UGO Mármoles participó con piezas escultóricas de ónix y cuarzo blanco nacional, trabajadas para acompañar las formas y los movimientos propios de cada piedra. A través de distintas intervenciones manuales, estas piezas pusieron en valor su historia material, sus texturas y su dimensión expresiva, en sintonía con la invitación de Emoción Orgánica a redescubrir los materiales desde los sentidos.


La dimensión olfativa tuvo un lugar especial a través de Bureau des Sens, laboratorio independiente de perfumería donde el perfumista francés Enzo Barrau desarrolla identidades olfativas para espacios. Junto a Estudio Serret, creó una fragancia exclusiva para Emoción Orgánica, concebida para transmitir sensaciones de calma, naturaleza y bienestar. Su composición combina notas de cedro del Atlas, neroli, eucalipto y cardamomo, junto con un acorde mineral y amaderado que dialoga con la materialidad de la muestra.
La experiencia se completó con una selección de objetos de cerámica artística, luminarias y piezas de ebanistería curada por Matías Gonzalbo, de Nagori. Estas piezas convivieron con mármoles, granitos, maderas, textiles y lanas, integrándose a una composición en la que cada elemento fue seleccionado para estimular los sentidos y construir una experiencia integral.


Una mirada sobre el diseño y el bienestar
Más allá de una intervención artística, Emoción Orgánica reflejó la manera en que Juli Serret entiende la arquitectura interior: una disciplina que trasciende lo estético y considera cómo los espacios influyen en nuestras emociones, experiencias y calidad de vida.
Una invitación a reconectar con nosotros mismos y con nuestro entorno.
Sentir para habitar de otra manera.
