Fabric Dragón Blanco y Tigre Morado aterrizan con una propuesta de alto impacto sensorial

Con vista directa al río, llega una propuesta que es mucho más que dos restaurantes. Es una fusión de sabores, ambientación inmersiva y entretenimiento.

Al llegar a la Av. Costanera Rafael Obligado 185, llama la atención una impactante estructura de maderas blancas onduladas, inspiradas en el oleaje y la marea del Río de la Plata. Se trata de Fabric Dragón Blanco y Tigre Morado Costanera, dos ofertas foodies de alta calidad que vienen a elevar el nivel de la creciente gastronomía en Costanera Norte. Tienen una capacidad para 180 y 200 comensales respectivamente, además de acceso directo a una disco en el segundo piso del complejo.

Tigre Morado abre sus puertas en Costanera

Este sector de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires desde hace un tiempo se está estableciendo como un nuevo polo gastronómico y el Grupo Fabric decidió ser parte de la tendencia, sumando a la escena estas dos espectaculares aperturas que fusionan arquitectura, gastronomía y entretenimiento. Cada espacio fue creado con una personalidad e impronta propia, pero con una misma puerta de entrada. Al ingresar, los comensales encontrarán una recepción con un bar de antesala, un espacio de bienvenida común donde disfrutar de ricos cócteles y buena música hasta pasar a la mesa.

Del lado izquierdo, se encuentra Fabric Dragón Blanco, un viaje culinario por los mejores sabores de Asia. Y a la derecha, Tigre Morado, una propuesta en la que los sabores de la selva, la sierra y el mar peruanos encuentran nuevas formas de expresión. Y eso no es todo: el complejo cuenta con acceso directo a “Caramelo”, una disco habilitada para eventos privados que además organizará las mejores fiestas al terminar el horario de la cena de ambos restaurantes.

El bar que te recibe al ingresar al complejo en Costanera

Fabric Dragón Blanco: El arte del fuego y la fusión

Lo primero que se ve al ingresar es un imponente dragón de más de 20 metros de largo, que se extiende por todo el interior del salón, hecho por artistas argentinos en símil piedra. Esta obra está inspirada en una variedad de dragones asiáticos y es tan llamativa que se convierte automáticamente en una foto para redes sociales.

En la mitología japonesa el dragón es el guardián de las aguas, un viajero incansable entre continentes. La cocina del lugar refleja ese trayecto, fusionando ingredientes de Asia y América en un juego de contrastes del que se obtienen los mejores sabores. Las materias primas de cada receta son de primera calidad y, a través del fuego, se transforman en platos diseñados con una lógica precisa, donde la tradición y la innovación conviven en equilibrio.

El dragón de 20 metros de largo en Fabric Dragón Blanco


Como era de esperar, en Fabric Dragón Blanco el sushi tiene protagonismo. El salón cuenta con una barra donde los comensales pueden sentarse a comer mientras miran a los itamaes preparar las mejores piezas, una experiencia entretenida para los amantes de este arte culinario. Tanto en la barra como en la mesa, se puede disfrutar de una experiencia omakase, término japonés que significa “lo dejo en tus manos: una invitación a entregarse al recorrido de sabores que proponen los itamaes de Fabric.

Sector privado en Fabric Dragón Blanco

Además, la carta cuenta con platos para todos los gustos, como una sección sofisticada de street food con, entre otros, el Katsu Sando, un bife furai -también hay una versión de pescado blanco- en pan sellado; el Siu Mai Dumpling, un wonton de cerdo y langostino, servido con huevas de trucha y chilly oil; y el Korean Crispy Chikin’, unos muslitos de pollo crocantes con kimchi, salsa agridulce y emulsión de cilantro.

Entre las recomendaciones de cocina se encuentra la hamburguesa Royal elaborada con un blend de carnes que se complementa con una sabrosa combinación de ingredientes: queso cheddar, hongos, cebolla caramelizada, rúcula, y mayonesa de trufas, acompañado de papas fritas. Dentro de las opciones dulces, el infaltable es la fiesta de toppings, una cookie tibia con chips de chocolate, mantequilla de maní y sal marina, cubierta con merengue, alrededor de la cual se dispone una variedad de toppings y helado de crema americana, para una experiencia golosa y lúdica.

Con una capacidad para 180 personas, el espacio de Dragón Blanco deslumbra con sus mesas de mármol y sillones de terciopelo rojo, el contraste de colores perfecto para este rincón japonés. Además cuenta con dos sectores privados, uno para ocho y otro para veinte personas, disponibles para festejos de cumpleaños, celebraciones especiales o simplemente una reunión con amigos y familiares. En el exterior, cuenta con una parte semicubierta y otra descubierta, un amplio sector a tono con la estética del lugar.

Tigre Morado Costanera: un rincón de Perú en Buenos Aires

Con una cocina liderada por chefs del país incaico, Tigre Morado Costanera está diseñado para quienes buscan una experiencia indulgente. Su carta fusiona clásicos peruanos y creaciones con una vuelta de tuerca innovadora, siempre en presentaciones coloridas y originales. La oferta gastronómica se adapta a diferentes momentos del día y de la noche: desde almuerzos junto al río, hasta cenas en un ambiente que evoluciona con los cambios de iluminación y la selección musical.

La ambientación está pensada para viajar con los sentidos a Perú. La música, los sabores, la vegetación, los colores y hasta un aroma creado especialmente para el lugar, todo, es un homenaje a este país vibrante y diverso, reconocido por su buena comida.

Tigre Morado Costanera

Con un espacio para 200 personas, Tigre Morado Costanera combina distintos materiales como el mármol en sus mesas, con sillones de terciopelo amarillos y unas espectaculares lámparas de vidrio que crean un ambiente armónico y sofisticado. En el exterior hay un deck que permite disfrutar de la brisa del río, mientras los platos y la coctelería generan un diálogo entre la tradición y lo nuevo.

Entre los platos destacados de Tigre Morado hay tapeos y entradas como los ceviches y tiraditos (el de trucha, con salsa de ostras y jugo de limón es uno de los favoritos); los rolls y nigiris; las causas y las conchitas a la parmesana. La sección de platos “fortachones” ofrece creaciones innovadoras en las que se luce un producto de primera calidad, como en el caso de la Pesca del Tigre, un pescado entero en chicharrón (con salsitas nikkei y tártata) y el Pulpo al Planchón, servido con papines andinos y tomates. También hay sabrosas opciones vegetarianas y platos de cerdo, pollo y carne como el Kare Raisu Nikkei, unas tiernas carrilleras en cocción lenta con curry. Entre los postres, la Chocoteja de chocolate cremoso con maíz chulpi garrapiñado, oliva y sal marina; y los churritos con salsas de Nutella y dulce de leche, ya son clásicos adoptados por el público.

La coctelería y entretenimiento: dos puntos en común

Si bien cada restaurante tiene su propia carta de coctelería, los tragos de autor son un punto en común entre Tigre Morado y Fabric Dragón Blanco. La barra común, ubicada en la entrada, ofrece cócteles para ambas propuestas. Entre las recomendaciones de cócteles de autor se encuentra el Cosmo de hibiscus con vodka Absolut, Cointreau, cordial de arándanos y Ramazzotti; y el Samurai Cocktail con sake, Jagermeister, jugo de pomelo, lima, azúcar mascabo y jengibre.

Además, el site marca el inicio de una propuesta de entretenimiento que trasciende lo tradicional. Karaoke, bandas en vivo y un bingo reinventado serán algunas de las experiencias que podrán disfrutarse en el predio, apostando por un concepto global que eleva los estándares del entertainment en Buenos Aires.

Datos útiles:
Ubicación: Av. Costanera Rafael Obligado 6750
Horarios: Lunes, martes y miércoles 19 hs al cierre.
Jueves / Viernes / Sábado / Domingo 12 hs al cierre. Servicio de parking.
Reservas: Fabric Dragón Blanco | Tigre Morado Costanera
Redes sociales: @fabricsushi @tigre_morado
Menú: Carta Fabric | Carta Tigre Morado

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