
Con la tercera edición de Festival C, el centro cultural Cuerda Mecánica reafirma su presencia en Villa Urquiza como un espacio de referencia para el arte y la vida comunitaria. Durante los domingos 9 y 16 de noviembre, el centro abrió sus puertas —y por primera vez también se expandió en la calle— para ofrecer dos jornadas de actividades interdisciplinarias, con entrada libre y gratuita.
El festival creció este año hacia el exterior del edificio proyectado por Rodolfo Livingston, instalando un escenario al aire libre sobre la calle Juramento, en sintonía con un espíritu busca fortalecer el vínculo entre el arte y la experiencia comunitaria. La respuesta del público fue contundente: una gran afluencia de vecinos y vecinas acompañó la propuesta y colaboró con la campaña solidaria a beneficio de Fundación Sí, aportando alimentos no perecederos y artículos de higiene.


Domingo 9 de noviembre
La primera jornada tuvo lugar en el auditorio La Caja de Madera, colmado desde el inicio. El ciclo de lecturas Gente x Gente abrió la tarde, seguido por un concierto íntimo e inolvidable de Fernando Cabrera, y la proyección de Imprenteros, presentada por sus realizadores Lorena Vega y Gonzalo Zapico.
Domingo 16 de noviembre
El segundo día ofreció una verdadera celebración barrial al aire libre. La feria de emprendedores y el escenario en plena calle convocaron a familias, curiosos y habitués del centro cultural. La banda Koufequin inauguró la tarde con un show para infancias que derivó en un feliz minipogo improvisado. Luego, Darío Sztajnszrajber ofreció una charla sobre el domingo y la amistad, que captó la atención de un público diverso.


Más avanzada la tarde, Viaje de Invierno aportó clima con sus canciones, mientras que en el interior del centro se proyectó el documental AU3 (Autopista Central), de Alejandro Hartmann, seguido de un recorrido fotográfico guiado por Fundación PH15 y el Laboratorio de Cultura + Territorio (FLACSO).
La Orquesta Sinfónica Coda sumó su repertorio de música para cine; más tarde, Hilda Lizarazu acompañada por Lito Vitale protagonizó uno de los momentos más concurridos; y el cierre quedó en manos de Villa Diamante, que convirtió la calle de adoquines en pista de baile con sus mezclas de cumbia, hip hop, rock argentino y clásicos reversionados.


Voces de la organización
Los directores de Cuerda Mecánica destacaron la fuerza del encuentro comunitario que se generó en esta primera toma de calle del festival: “Estamos muy conmovidos por la respuesta del barrio. Veníamos con la idea de convocar para conocernos y nos encontramos con una fiesta sobre los adoquines. La gente pasaba caminando, preguntaba si íbamos a seguir; otrxs venían corriendo con lxs chicxs en brazos para no perderse nada.”
También subrayaron la participación activa del vecindario: “Pudimos frenar el ritmo para charlar con lxs vecinxs de a pie y con lxs trabajadorxs del barrio que formaron parte de la feria. Muchas personas nos propusieron ideas para próximas ediciones. Fue más de lo que esperábamos para un primer encuentro en la calle.”


Y concluyeron con una reflexión que sintetiza el espíritu del evento: “Quisimos proponer ideas desde la filosofía, el arte y la cultura, pero también desde la experiencia colectiva, poderosa como pocas. Como dice Pedro Guerra: bailamos sin dejar de pensar.”
Cuerda Mecánica es un centro cultural independiente ubicado en el corazón de Villa Urquiza, dedicado a la creación, exhibición y circulación de proyectos artísticos contemporáneos. Su programación abarca música, artes visuales, performance, teatro y talleres, en un espacio que combina una cuidada infraestructura técnica con una fuerte vocación comunitaria. Desde su apertura en 2019, Cuerda Mecánica se propone tender puentes entre la escena cultural porteña y la identidad barrial.


