
García Bello presentó «A través del viento y el agua», una colección inspirada en la historia de Tierra del Fuego con referencias a los primeros pobladores del territorio austral. Fue una propuesta performática que combinó desfile y baile, explorando paisaje, identidad y sostenibilidad a través de una narrativa atravesada por el viento, el agua y la memoria del sur del país.




Más tarde, fue el turno de Valentina Schuchner y su colección «Lo siento mucho», donde explora el blanco como construcción histórica y símbolo de feminidad. El desfile propuso un recorrido cíclico con 28 modelos representando los 28 días de un ciclo femenino: sedas, gasas y corsetería dieron vida a una puesta que osciló entre la calma y la ruptura, ofreciendo una mirada crítica y contemporánea sobre el cuerpo de la mujer.





Por la noche, Kosiuko deslumbró con una exclusiva cena en Casa Palanti, donde presentó su nueva colección «Retrofreaks», inspirada en Copenhague. La reinterpretación del universo retro se plasmó en una estética cruda y vibrante: layering, denim, cueros, gamuzas y texturas intervenidas fueron protagonistas de una identidad que no replica el pasado, sino que lo atraviesa y lo vuelve presente.



Allí, estuvieron presentes Zaira Nara, Gimena Accardi, Benjamín Vicuña, Lola Latorre, Lizardo Ponze, entre otros, quienes acompañaron a Cynthia Kern y Federico Bonomi, diseñadores y dueños de la marca.


