Lollapalooza inauguró su segunda década a lo grande: El repaso de una primera jornada épica

Con Tyler, The Creator, Lorde y Turnstile al frente de una grilla imponente y fiel al espíritu diverso del festival, comenzó el fin de semana más esperado del año. El festival estrenó su 11ª edición un mapa completamente evolucionado que mejora la circulación y potencia las experiencias del público, destacándose la renovación del escenario Perry’s —reservado a la música urbana y electrónica— en una propuesta 360º que sorprendió y promete convertirse en un sello del festival en su nueva era. Aún queda mucho #LollaAR, con las jornadas del 14 y 15 de marzo en el Hipódromo de San Isidro y los sideshows posteriores al fin de semana.

Poco después del mediodía, el Hipódromo de San Isidro volvió a transformarse en ese planeta propio que cada año crea Lollapalooza Argentina: miles de fans llegando con sus looks de festival, cinco escenarios encendiéndose uno a uno y la sensación compartida de que algo grande estaba por empezar. La undécima edición del festival —producido por DF Entertainment, C3 Presents, Perry Farrell y presentado por Flow— abrió así su primer capítulo del fin de semana con una jornada que volvió a confirmar por qué #LollaAR ya es un clásico en el calendario argentino.

Con las palabras mayores de Tyler, The Creator, Lorde y Turnstile liderando los escenarios principales, la jornada inaugural también tuvo momentos destacados con el esperado regreso de Turf, banda nacional que marcó la música nacional de una vez y para siempre, y dos sets muy potentes para los amantes de la electrónica: con el productor japonés ¥ØU$UK€ ¥UK1MAT$U, por primera vez en Argentina y la DJ surcoreana Peggy Gou. Entre guitarras, electrónica y pop alternativo, el cierre del día volvió a mostrar esa mezcla de estilos y generaciones que define a Lollapalooza y que convierte a cada jornada en un recorrido musical único.

Poco después del mediodía, el Hipódromo de San Isidro abrió sus puertas para dar comienzo a la segunda década de Lollapalooza Argentina, y como siempre, en un clima festivo como ningún otro. Los primeros acordes de la jornada llegaron de la mano de artistas emergentes nacionales: desde el Samsung Stage, Mora Fisz, que presentó un setlist para conocer su primer disco Sinestesia y mostró hacia dónde va su universo sonoro actual con el single “RULETA”, y desde el Perry’s Stage, Jero Jones, joven promesa de la escena pop-rock local que viene destacándose por combinar sonidos del pasado con una sensibilidad contemporánea. En paralelo, el Flow Stage recibía todo el groove de Tiger Mood y el Alternative Stage rompía el hielo con Spaghetti Western, banda mendocina conocida por fusionar soul, jazz, funk, rock y ritmos latinos dentro de un estilo alternativo, dando forma a una tarde que empezaba a desplegar la diversidad sonora que caracteriza al festival.

@gggonzalolopez
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La segunda tanda de shows encontró a Guitarricadelafuente, una de las voces más destacadas de la nueva canción española, en el Samsung, desde donde conquistó al público con su sensibilidad folk y una interpretación cargada de personalidad. En paralelo, el Alternative Stage recibía a Militantes del Clímax, el potente colectivo argentino que lleva más de 15 años haciendo música, en un show que fue una verdadera celebración del poder de los instrumentos en vivo. Mientras tanto, el Flow Stage abría paso a Judeline, joven artista española que viene marcando el pulso de la nueva escena pop europea con un sonido que cruza electrónica, R&B y sensibilidad urbana. Luego de un sideshow muy comentado el pasado miércoles, ya se escuchaban las voces de los fans siguiendo cada palabra, sobre todo en canciones como “Heavenly” o “ mangata”.

Hacia las 5 p.m., el Samsung Stage recibió a Royel Otis, la banda australiana que también tuvo su sideshow y que encontró en el público argentino cientas de voces para acompañar sus canciones. Mientras tanto, el Alternative Stage comenzaba a llenarse con la energía de Little Boogie, una de las propuestas más frescas de la nueva escena local, que puso a bailar al público con su esencia groovera.

Con la tarde ya bien avanzada, nuevos nombres siguieron sumando energía a los distintos escenarios del festival. En el Flow Stage fue el turno del artista urbano argentino Zell, que conectó rápidamente con el público con su fórmula que hace base en el trap pero incorpora guiños al dance y la electrónica, destacándose sobre todo el momentode “tan fría”, su hit que superó 1,4 millones de reproducciones en redes en menos de 72 horas. Mientras tanto, el Alternative Stage recibió a Balu Brigada, banda neozelandesa de indie que destacó con sonido que combina la nostalgia del indie rock de los 2000 —con ecos de bandas como The Strokes o Cage The Elephant— con una producción moderna y bailable. La posta en el Samsung Stage la tomó DJO, el proyecto musical de Joe Keery, actor de Stranger Things, quien cautivó con su sonido psicodélico; mientras que en Perry’s se agruparon los fans de la música urbana para el show de Easykid, el chileno que viene construyendo una de las propuestas más personales de la nueva escena.

Con la noche cayendo despacio sobre el Hipódromo de San Isidro, la girl band Katseye encendió el escenario Samsung con su propuesta pop que combina coreografías de altísimo impacto y un sonido contemporáneo como ningún otro. El Alternative Stage recibió al venezolano Danny Ocean, que desplegó su repertorio de latino —reggaeton, beats caribeños, dancehall— frente a una multitud que reafirmó el status de himno de varias de sus canciones como “Me Rehúso”. En paralelo, el Perry’s Stage continuó consolidando su nueva faceta como templo de la electrónica: con Gordo, uno de los nombres fuertes de la escena electrónica global, que llevó la pista a su punto más alto mientras el festival se preparaba para la llegada de los headliners.

Anticipando el último tramo de la jornada, el predio ya vibraba con miles de fans listos para los grandes nombres de la noche. Y si de guitarras eléctricas se trata, Turnstile llevó su intensidad al escenario Flow con un show que fue una masterclass de hardcore. Miles de personas vibraron al ritmo de la energía arrolladora de su sonido que cruza punk, hardcore y pasajes melódicos en una verdadera descarga colectiva. Las canciones de su último álbum NEVER ENOUGH (2025), fueron recibidas con entusiasmo por un público que no dejó de saltar y cantar durante todo el set. El cierre del Perry’s Stage quedó en manos de RØZ, quien llevó la energía de la pista hasta altas horas con un set contundente que convirtió al impactante espacio electrónico del festival en una verdadera fiesta.

En una punta del predio, un mar de gente se reunía alrededor del Samsung Stage, para recibir a la superestrella Lorde, figura singular del pop contemporáneo, que volvió a Argentina después de 4 años nuevamente en el Lolla. La neozelandesa cautivó al público con un show que recorrió distintas etapas de su carrera y puso en primer plano el universo de su último álbum, Virgin (2025). Entre los temas más celebrados del último álbum estuvieron “Current Affairs”, “If She Could See Me Now” y “Clearblue”, aunque también volvió sobre sus primeros años con himnos como “Royals” y “Buzzcut Season”. Mientras tanto, el Alternative Stage reunía a los fanáticos del rock nacional, con el show de la irreverente banda Turf, que repasó todos los hits que marcaron su trayectoria con coro masivo de principio a fin.

Con la noche ya avanzada sobre el Hipódromo de San Isidro, llegó un momento ansiado por años por sus fans argentinos: Tyler, The Creator, inclasificable rapero norteamericano, tomó el Flow Stage y desplegó un show a la altura de su leyenda. En el pico de su fama a nivel global después de su actuación en la película Marty Supreme, el artista llegó en medio de una gira para presentar sus últimos dos discos, Chromakopia (2024) y Don’t Tap the Glass (2025), pero no dejó de repasar su extensa discografía colmada de los éxitos con los que transformó el hip hop. Con una puesta visual y performática impactante, el artista estadounidense trasladó al público a su universo único dentro del festival.

Mientras tanto, el Perry’s Stage continuó marcando el pulso electrónico de la jornada: primero con el japonés ¥ØU$UK€ ¥UK1MAT$U, reconocido por sus sets impredecibles y de alta intensidad, cuyo set mezcló trance, house, gabber, trap y noise con una intuición notable; y luego con Peggy Gou, una de las figuras más influyentes de la escena electrónica global, que tomó el control de las bandejas para un cierre vibrante con su característico blend de house y techno. Así, la primera jornada de #LollaAR llegó a su final dejando la vara muy alta para lo que resta del fin de semana.

PROPUESTA ELECTRÓNICA UNDER: EL TÚNEL Y LAS CASITAS

En su 11° aniversario, #LollaAR volvió a apostar por El Túnel, un espacio inmersivo dedicado a la música electrónica estrenado en 2025 y renovado para esta edición. Con su diseño industrial y ambiente recluido, El Túnel sumergió a los amantes de las bandejas en un sinfín de sonidos para bailar durante toda la jornada.Las casitas, un clásico infaltable en el predio, intervenidas este año por Ainelén Bertotti Burket, Damián Linossi y Bruno Rodríguez Maraude se convirtieron en las pistas íntimas a cargo de los DJs locales.

PRÓXIMOS DÍAS

LollaAR 20206 recién empieza. Con shows en el Hipódromo de San Isidro tanto sábado 14 como domingo 15, incluyendo una serie de headliners impresionante compuesta por Sabrina Carpenter, Chappell Roan, Skrillex, Deftones, Doechii, Lewis Capaldi, y Paulo Londra, y grillas soñadas con nombres como Addison Rae, Ratones Paranoicos, Kygo, Interpol, Brutalismus 3000, Marina, Aitana, Soledad, Ben Böhmer y Bunt., por nombrar unos pocos. Pero eso no es todo: Lollapalooza también son los sideshows —recitales en formato íntimo en venues emblemáticos de la ciudad—, y después de la acción del fin de semana quedarán los de Ruel y Men I Trust, el lunes 16 en Vorterix y Niceto Club respectivamente.

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