Zacro Cuore: “Hoy la música es el espacio donde puedo ocupar todos mis lugares: lo emocional, lo físico, lo espiritual. Donde puedo romper estructuras y construir nuevas”

La artista argentina se afirma como un universo de reglas propias que se sostiene sobre el eje de una mujer nómada, independiente y en constante evolución.

Emilia Bustamante, más conocida como Zacro Cuore es una cantautora y productora argentina radicada en Mar Del Plata. Gracias a su espíritu viajero, a lo largo de su carrera, conectó con diversas culturas y sonidos que se plasman en sus canciones que no siguen géneros sino estados internos. En cada release, construye un universo narrativo donde expande su identidad en movimiento.

En cuanto a sus producciones, hasta el momento lanzó cuatro álbumes, siendo Cuore Gitano su último EP, conformado por cinco track que se adentran en la odisea del autoconocimiento.La figura de la gitana funciona como símbolo de libertad pero a la vez, cada canción nace desde un lugar muy íntimo y visceral: la ira, el amor, el hartazgo y la transformación. Además, Emilia acaba de publicar su más reciente single, Argenta.

La artista comenta que su obra es profundamente visceral y que es la forma en la que procesa la vida. “Cada canción es un viaje emocional. No pienso la música como piezas aisladas, sino como capítulos de un recorrido interno” e incluyó: “En ese sentido, mi obra está muy ligada al movimiento, a la aventura y al autodescubrimiento. Mi manera de vivir y de crear es la misma: ir hacia lo desconocido y dejar que eso me transforme”.

Cuenta que con el tiempo entendió que todo ese material visceral naturalmente construye un concepto. “No es algo forzado. No hay búsqueda cuando creo: el concepto aparece después, como una forma de ordenar ese universo emocional”. Sobre su trayectoria menciona que siempre estuvo completamente involucrada en todo el proceso creativo. Zacro Cuore nace desde un lugar muy propio, donde la composición, la interpretación y la construcción del universo artístico forman parte de una misma indagación. 

En Cuore Gitano logró consolidar una identidad sonora y conceptual mucho más definida y se involucró de lleno en la producción instrumental, lo que le permitió acercarse en directo al sonido que estaba buscando. Su nuevo lanzamiento, Argenta, marca otra etapa.“Es la primera vez que saco un single con un equipo consolidado, pero sobre todo con un equipo que entiende la identidad del proyecto sin necesidad de explicarla. Eso cambia todo: la ejecución es más precisa, más coherente y más alineada con lo que quiero transmitir”, resaltó.

A nivel narrativo, aclara que ahora los conceptos dialogan entre sí.Argenta es una afirmación de identidad y continúa ese recorrido desde otro lugar: el de volver a casa transformada, con otra fuerza, con otra mirada. Es una canción que habla de identidad, de raíz y de pertenencia, pero también de lo que implica crecer y no entrar más en ciertas estructuras”.

Respecto a la respuesta que espera del público, subrayó: “Si alguien escucha una canción mía por primera vez, me importa más lo que le despierte que lo que entienda. Porque muchas veces lo que no se entiende inmediatamente es lo que más queda” y sumó: “También me gustaría que sienta libertad. Que no hay una única forma de ser, de sentir o de vivir. Que puede habitar sus propias contradicciones sin tener que resolverlas todo el tiempo”.

Por otra parte dice que hay algo en la letra que para ella es clave, que es ese contraste entre cómo te ven y quién sos realmente. “Esa idea de me vieron mojarrita yo que soy un mujerón habla de eso, de haber sido subestimada, leída desde un lugar más chico, y hoy plantarse desde otro lugar, con otra presencia”. También indica que está muy presente el tema de la raíz, que ser “argenta” no es solo una nacionalidad, sino una forma de pararse en el mundo con carácter, con intensidad, con una mezcla de sensibilidad y fuerza. 

La canción tiene esencia argentina pero también un lenguaje más internacional, tanto en el sonido como en el uso del idioma. Porque esa también es su forma de habitar la música.”Hay algo que me interesa transmitir, que es una idea de grandeza, pero desde un lugar sano. No desde el ego, sino desde el reconocimiento de la propia fuerza. De entender todo lo que sos y sostenerlo”.

Argenta se grabó en Mar Del Plata y está ligada a un espacio que representa una etapa muy fuerte de su vida, más estructurada y cuenta que volver ahí desde un nuevo lugar es parte del mensaje. En lo musical y emocional, el single tiene energía de hip hop y agrega presencia sin necesidad de validación externa. “Hay algo que es importante: incluso cuando hay firmeza o confrontación, está atravesado por una idea de crecimiento, no de destrucción”.

Sobre su vida personal contó que creció rodeada de música muy diversa. En su casa y en la de sus abuelos se escuchaban vinilos de bossa nova o música brasilera y ese sonido quedó muy impregnado en ella desde chica. Su punto de quiebre vino después. A los 12 años le diagnosticaron una pérdida auditiva progresiva. “Durante muchos años escuché muy poco, me tuve que adaptar, aprender a leer labios, vivir en un estado de sobre atención constante. Y en ese proceso, empecé a creer que la música —algo que me gustaba profundamente— no era un lugar al que yo pudiera pertenecer”.

En paralelo, la música seguía apareciendo en su vida. Empezó a cantar en bandas de reggae y de jazz, a tocar en vivo y a acercarse cada vez más a ese mundo que anhelaba. “En ese momento pasó algo importante: me sentí recibida. Como si, incluso después de todo, ese lugar también fuera mío”.

Un día decidió dejarlo todo. Emilia indica que tenía una vida armada, estable, y sin embargo sentía un vacío muy fuerte. Entonces tomó una decisión bastante radical “Me fui, viajé, rompí con todas las estructuras que había construido. No tenía garantías, no tenía un plan claro en la música. Sólo tenía la certeza de que ese era el camino que necesitaba atravesar. Desde ahí, la música dejó de ser  una posibilidad, y pasó a ser mi forma de procesar todo lo que me estaba pasando”.

También, relata que su manera de percibir el ritmo, la vibración y la energía influye directamente en cómo crea y por eso, su música no responde a un solo género y se leen como una traducción emocional. El hip hop cuando hay algo más frontal y afirmativo. El bossa o el jazz cuando hay algo más íntimo, más sensorial. Ciertos de sus trabajos como CUORE.BR reflejan mucho esa influencia brasilera que la acompañó desde siempre y tiene un cruce constante entre lo interno y lo externo.

Compositora, cantante, viajera. Zacro Cuore no elige entre sus lugares — los habita todos a la vez, y desde ahí nace su música. 

Comentarios Facebook